Archivo para Septiembre 2009

Terminología

Hace tiempo, en otro post, hablaba de la terminología, de lo “políticamente correcto”.

Cada vez que sale el término de “políticamente correcto” suelen aparecer términos que inicialmente choca hasta oirlos. Pero en la mayoría de las veces son términos forzados por medios de comunicación o por determinados grupos.

Cuando oí por primera vez el término “diversidad funcional” me pareció sencillamente genial. Porque esas dos palabras en sí mismas encierran toda la esencia del diseño universal y de la propia pluralidad de los seres humanos.

Todos tenemos una diversidad funcional “a cuestas”. Yo mismo tengo adaptado mi domicilio a mi propia diversidad funcional y en un dormitorio tengo instalado un cuarto de trabajo. En un cajón de mi armario archivador tengo instalado un ordenador. Y todo para adaptarlo al uso que yo hago de mi entorno.

Hoy me he encontrado con el germen de esa terminología nacida en el seno del Foro de Vida Independiente. Es un documento imprescindible, una aportación de un valor incalculable que nos legan Javier Romañach y el siempre presente Manuel Lobato.

La importancia de un buen diseño

De nuevo dándole vueltas a la misma idea.

Diseño, diseño y diseño.
Leo lo complicado que resulta encontrar hoteles adaptados (vamos a dejar de lado, por hoy, que lo primero es poder viajar).
Que adaptar un hotel para facilitar el acceso a cualquier usuario cuando hablamos de un edificio antiguo pueda resultar complicado lo puedo entender. Lo que no consigo llegar a comprender es cómo puede ser complicado hacer una serie de habitaciones accesibles en un hotel de nueva construcción. Aquello de que la habitación parezca un hotel en vez de un hospital ya es otro tema.

En primer lugar, para construcciones antiguas existen soluciones, puede que caras, pero existen. Por ejempo, AREKA, que además no resulta nada cara.

 

En segundo lugar, en construcción nueva, ¿tan difícil resulta hacer las habitaciones algo más espaciosas? No es la primera vez que en un hotel tengo que cederle el paso a mi maleta porque los dos juntos no entramos por la puerta. No quiero pensar lo que sería ir en silla de ruedas.

Una habitación amplia redunda en beneficio de todos, pero eso supone hacer menos habitaciones por planta. Lo ideal sería llegar a un término medio. Habitaciones algo más amplias y, a ser posible, que no parezcan de hospital.
Y es que no se trata de hacer habitaciones de hospital en los hoteles, las personas cuando viajan quieren sentirse a gusto y cómodas, sin baños inmensos llenos de “trastos” extraños. Se trata de diseñar habitaciones que puedan ser utilizadas por el mayor número de personas posibles.

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